Mejora la seguridad de los trasteros

Si existe una propiedad a la que se le presta poca atención en cuestión de seguridad, es el cuarto trastero, a pesar de ser un lugar en el que se suelen guardar cosas de valor a las que se les da poco uso. Las puertas y cerraduras que se utilizan en los trasteros suelen ser muy simples y básicas, por lo que es muy fácil forzarlas para poder acceder a este lugar. Además los ladrones aprovechan que están alejados de las viviendas para poder robarlos sin ser detectados.

Lo más preocupante es que los ladrones no suelen entrar en uno específico, sino que los suelen hacer en masa, entrando en todos los trasteros de una misma finca. También suele suceder que los propietarios se dan cuenta cuando ya han transcurrido varios días, ya que no se suele ir diariamente a ellos, por lo que la denuncia se interpone bastante tarde.

Y una vez se han dado cuenta, en lugar de llamar directamente a la policía, llaman al cerrajero 24h Boadilla para cambiar la cerradura y después avisan a los agentes, que cuando llegan se encuentran con falta de pruebas, ya que la puerta ha sido manipulada y modificada.

Los expertos piensan que estas bandas que operan en los trasteros tienen detrás un trabajo duro de observación del lugar así como de los vecinos que entran y salen de la finca y de los objetos que guardan en los trasteros, así cómo de cuántas puertas hay y del tipo que son.

En el caso en el que los trasteros se encuentran en la planta baja de un edificio, resulta un robo bastante más atrevido ya que tienen que llegar a ellos a través de las zonas comunes y cargar con los objetos robados por las mismas. Por eso vamos a darte unos consejos para reforzar la seguridad de estos espacios.

Lo primero que tienes que hacer es reforzar la seguridad de la puerta, instalando una cerradura de doble anclaje en el techo y en el suelo. Este sistema es de rápida y fácil instalación y aumenta la seguridad de la puerta.

Otra opción es poner una puerta nueva ya que las que se suelen usar son bastante débiles. Puedes poner una puerta blindada o reforzada, pero en cualquier caso tiene que ir acompañada de una buena cerradura.

También puedes recurrir a un sistema de alarma para que alerte en caso de robo. Estos sistemas suelen estar conectados a una central que se encarga de verificar la llamada y avisar a la policía.

Otras opciones resultan muy rentables si son tomadas en conjunto de toda la comunidad como por ejemplo la instalación de cámaras de seguridad o un control de acceso en la zona de los trasteros.

Las bicicletas son unos objetos bastante valiosos que se guardan normalmente en un trastero y eso lo saben los ladrones, además de poder venderlas rápidamente. Por eso debes protegerla anclándola en el suelo o en la pared con una cadena y su correspondiente candado. Esta técnica también puede funcionar para otro objeto de valor que sea grande.

Pon siempre que sea posible una segunda cerradura en la puerta de acceso al trastero e sustituye la puerta por una de seguridad mayor, ya que las que normalmente se colocan en estos lugares son de poca resistencia y se abren fácilmente.

Hay que asegurarse de que no entra ninguna persona que no sea conocida a través del acceso al garaje o de las zonas comunes a la comunidad. Hay que acostumbrarse a esperar a que se cierren todas las puertas antes de marcharnos del lugar del que hemos salido.

El temporizador de luz para acceder al trastero debe estar regulado al mínimo y de que los detectores para evitar el cierre de la puerta no se encuentre manipulado. Se debe bajar de manera periódica al trastero para comprobar que la puerta se encuentra bien y que no ha sufrido daño alguno.

Se recomienda no guardar objetos de mucho valor en el trastero ya que es mucho más sencillo acceder a él que a una vivienda, además de ser menos peligros para los ladrones. Nunca se deben dejar tampoco llaves de coches ni del domicilio.

En cualquier caso si no se ha podido evitar el robo del trastero, se debe poner en conocimiento de la policía cuanto antes para que puedan recopilar toda la información necesaria de los objetos robados así como de las posibles huellas, por lo que no hay que tocar nada antes de que lleguen los agentes.