Qué es un cilindro antibumping

Buscar información sobre este tipo de cilindros significa estar preocupad por la seguridad de tu hogar. En efecto, el bumping es una técnica muy utilizada para abrir cerraduras y robar en viviendas, con lo que evitar que suceda significa poner medidas de seguridad, entre otras los cilindros antibumping.

 

De hecho, esta técnica cada vez es más utilizada, constituyendo casi una epidemia de los robos a viviendas. Y la razón es sencilla: en menos de un minuto el ladrón ha entrado en la vivienda de un modo muy fácil.

 

Definición de los cilindros antibumping

 

Si queremos evitar que un ladrón pueda entrar a robarnos a través de la mencionada técnica, contar con este sistema de seguridad será un importante plus para lograrlo. Pero hay que saber algunos aspectos básicos para hacer una elección adecuada.

 

Sobre todo, porque los cilindros o bombines antibumping pueden ser de muy distintos tipos, desde modelos más seguros a otros que lo son menos, con precios diferentes. Conocerlos es clave a la hora de valorar qué nos conviene.

 

¿Cómo saber si es una cerradura antibumping?

 

Lo primero es informarte de si tu cerradura incluye este sistema de seguridad, ya sea a través de la información del mismo folleto de la misma o a través de la red. Igualmente, puedes averiguarlo preguntándolo a un cerrajero.

 

Si necesitas cambiarla por una cerradura con este sistema de seguridad, es importante mirar la caja del cilindro para así comprobar si ésta es o no antibumping. Y sea como fuere, a la hora de elegir una marca no te salgas de las más reconocidas si quieres ganar en seguridad.

 

Una vez instalado el cilindro, no escatimemos en gastos a la hora de complementarlo con un escudo reforzado, ya que así impedimso que el ladrón vea la marca de la cerradura y, con ello, que pueda manipularla. Es así como podemos reforzar la cerradura antibumping.

 

Incluso hay más sistemas de seguridad que poder aplicar, como un cerrojo o puertas blindadas o acorazadas. Nuestro cerrajero 24 horas Boadilla de confianza nos podría orientar al respecto para así lograr la seguridad que esperamos o, al menos, acercarnos.

 

Tipos de cilindros antibumping

 

No todos los cilindros antibumping son iguales, según el modelo y la marca elegida variarán, y también su nivel de seguridad. Por citar un posible caso, adquirir un bombillo o cilindro con un solo pitón será mucho menos seguro que si éste cuenta con 8 pitones. La diferencia será abismal entre aquel y éste, pero a su vez hemos de tener presente que una cerradura que no está cerrada no sirve de nada frente a ladrones. Por lo tanto, siempre que salgamos de casa, cerremos la puerta con llave por costumbre.

 

No solo antibumping

 

Volvemos a insistir en la importancia de tener una cerradura antibumping que incluya otros tipos de protección. Por ejemplo, que además proteja contra otros métodos de robo, idealmente anti rotura, anti ganzúa, anti extracción y anti taladro.

 

No perdamos de vista que el robo a través del duplicado de llaves sin consentimiento está en auge, y la solución es una cerradura con llave anticopia. Su duplicado solo será posible entregando los datos a un lugar determinado, aumentando la seguridad, aunque resulte algo más incómodo.

 

Consejos para comprar un cilindro antibumping

 

Lo normal es encontrar tanta variedad de modelos entre los que elegir que resulta difícil decidirse. Para hacer una buena elección, optar por un modelo con el máximo número de medidas de seguridad y unos buenos pitones, con el fin de que sean difíciles de forzar. Y no dejes de considerar la idea de cambiar toda la cerradura y no solo el cilindro, en ocasiones hay que hacerlo por seguridad.

 

¿Cuál es el precio de un cilindro antibumping?

 

En este mercado tan variable, dar precios es imposible, pues además dependerá de dónde lo compremos, del modelo y del plus de instalación que se precise. A modo orientativo, he de afirmar que un bombillo económico puede rondar los 25 euros.

 

Eso sí, será un modelo sencillo, demasiado para parar a los ladrones. Si queresmo más seguridad, contemos con un presupuesto de entre 150 a 200 euros, añadiendo luego la mano de obra. Es una diferencia de precio importante, pero realmente vale la pena, pues aun no siendo infalible, aportará una tranquilidad a nuestra familia que no tiene precio.

 

Su instalación, siguiendo la misma lógica, debe encargarse a un cerrajero profesional, pues una mala instalación significaría haber gastado dinero sin necesidad, ya que la puerta será vulnerable frente a ladrones. Por lo tanto, si no somos profesionales, sencillamente dejemos que haga el trabajo quien pueda garantizar un resultado profesional.

 

Por lo tanto, asesorémonos bien y gastemos todo lo posible, dentro de nuestro presupuesto, ya que de otro modo lo barato acabará saliendo caro. En estos temas, la situación es la que es: cuanto más cara sea la cerradura, más seguridad obtendremos, pero siempre busquemos aquella que mejor se adapte a nuestras necesidades.